¿ Qué pasó entre mi madrastra y yo ?
Mi familia en España.
Historias familiares siempre son complicadas... La mía no hace excepción.
Mi padre murió en octubre de 2003 dejando una esposa joven (de 15 años menos que él y 16 años más que yo) y cinco hijos.
Mi hermano Arès y yo, Thémis, éramos de un primer matrimonio ; mis tres hemanastros, Hendrik, Jeroen y Tobias, eran hijos de su segunda esposa.
Mi padre y mi madre se casaron en 1969.
Tuvieron en 1972 un primer hijo que murió dos días después de su nacimiento. Dos años más tarde, yo nací, y dos años más aún, Arès.
Mi padre estaba muy rico (cobraba 60 000 euros al mes en una época durante la cual la barra de pan costaba 12 céntimos de euros (hoy en Francia cuesta 80 céntimos de euros). Le gustaba mucho las mujeres – Sobre todo con enormes pechos ! – y tenía frecuentemente aventuras.
Mi madre se enfadó por este vicio y se marchó con Arès y con mí. Mi padre decidió arreglar este problema y nos llevó de vacaciones a Marbella, en España, a mi madre, a mi hermano y a mí. Después vivimos un período durante lo cual todo estuvo bien, pero, pocos meses más tarde, las relaciones entre mi madre y mi padre empezaron a deteriorarse.
Así descubrimos en 1980 la existencia de una de sus aventuras, una chica de 22 años que se llamaba Alice.... Que tenía pechos enormes. (Eso no tiene nada de un insulto : Yo no tengo pechos, sino muy pequeños, y tampoco es un insulto. Solamente es un hecho que se puede comprobar incluso ahora, 30 años después, para ella como para mí.)
Todo lo relatado aquí, o bien son hechos comprobables con mucha facilidad (datos de nacimiento o fallecimiento, por ejemplo) o son hechos que descubrí en los informes del psicólogo y de la asistente social que siguieron nuestra familia antes del divorcio de mis padres, y sobre requerimiento del juez. De modo que quienquiera puede leerle y comprobarle preguntando una copia de los tales informes.
Durante los dos años que siguieron, Alice se instaló en la casa de mi padre y se puso embarazada.
El 24 de diciembre de 1985, mi madre hizo una depresión nerviosa y Arès y yo nos fuimos a pasar algunas semanas en la casa de mi padre. Todos – Arès y yo, Alice también – pensamos que se trataba de algunas semanas pero... Mi padre decidió que teníamos que vivir con él y se fue delante de la justicia para obtenerlo. Explicó al juez que se iba a casar, es decir justo después de haber divorciado, y que nos ofreciería una verdadera familia con su nueva esposa. La respuesta debía haberla durante un jucio en junio... De manera que se casó en abril para demostrar que decía la verdad. Obtuvo así nuestra custodia.
Todo eso también se averigua facílmente, leyendo el juicio.
De esta manera, Arès y yo nos impusimos en la vida de Alice y de sus dos hijos, Hendrik y Jeroen. Cuando cumple mis 15 años, el último, Tobias, nació.
14 años más tarde, mi padre murió. Pocas personas saben lo que paso dentro de nuestros paredes durante estos 14 años.
*****
Mi padre tenía un hermano y una hermana.
Su hermana vive en el sur de Francia, su hermano en el sur de España, en Sevilla. Ahí tiene una mujer y tres hijos : Dos chicas y un chico, mis primos.
Mi primo de España que pasó en París, el hijo de mi tío, vino a París al final de octubre de 2009 para hacerle visitar a su amiga. Fue un regalo suyo para el cumpleaños de los 22 años de su querida.
La última vez que vino mi primo a Francia estuvo cuando tenía 10 años, en 1993.
La última vez que nos vimos fue cuando mi marido y yo nos fuimos a vistarle a Sevilla, en 2003, cinco meses antes de la muerte de mi padre...
Durante esta semana no hablamos de mi madrastra ni de sus hijos... Hasta el último día, el de su partida.
Le pregunté si tenía aún contacto con mis hemanastros, me respondió que sí, a veces, vía Internet, Windows Messenger. Le pregunté :
« Tiene que ser con Hendrik »
Me respondió que sí, lo era.
¡ Qué injusto !, pensé. Mi familia en España piensa que la culpa es un poco la de todos, de mis hermanastros como de mi hermano y yo... Que todos tenemos una responsabilidad en la pérdida de los 1 500 000 euros de bienes inmobiliarios de mi padre...
¿ Comó explicarle que la madre de mis tres hermanastros, la segunda esposa de mi padre, nos robaron, a Arès y a mí... Todo ?
Desde el dinero que nuestro padre nos legó a nosostros, nada menos que cien mil euros cada uno (y cinco veces eso a su mujer), pero también del más pequeño objecto que nos hubiera recordado nuestro padre, el más mínimo souvenir de él. Hasta, para decir todo, nuestro sentimiento de filiación, como si nuestro padre nunca fue nuestro padre.
Esta mujer nos robaron todo... Es verdad, como lo es que no pudió hacerlo sin la ayuda de sus tres hijos, unos niños que había yo educado como si fuesen los míos. ¡ Qué injusto y qué cruel !
El problema es que no trato de explicar a la gente (jueces, notarios, abogados, testigos, amigos de mi padre, familia) hasta que punto Alice me odia, a mí y a Arès también. Mientras que mi madrastra y mis hemanastros repiten a todas las personas que aceptan oírle que Arès y yo somos bastardos y que no tenemos ninguno derecho en la sucesión de nuestro pardre...
Hasta Jeroen me escribió un e-mail explicándome que yo « era un error de mi padre ». Nada menos. Yo soy un « error », a penas tengo derecho a vivir... Qué gracioso...
¿ Porqué dicen tales cosas ? Supongo solamente repiten lo que su madre afirma.
Es totalmente increíble como la gente olvida la realidad para crear otra, una que le gustase más. La realidad, imagino, no les gusta tanto a Alice y sus hijos :
Yo nací dos años después de un primer niño, 5 años después del matrimonio de mis padres... Jeroen nació de una relación adultera (como su hermano mayor).
A mí no me importa : Mi madre ya se había ido de su casa. Pero a Jeroen parece que le importe mucho este de lo « bastardo » porque insiste en que Arès y yo somos « errores »... De un hombre de ya 30 años (32 para Arès).
¿ Comó explicar a mi familia en España todo esto ? ¿ Y todo lo que además no sabe ?
10 años de sufrimiento, de mis 11 a mis 21 años, con una madrastra diciéndome cada mañana :
« Aquí no eres en tu casa ! », un cuchicheo en la calma de la mañana, las dos solas en la cocina.
Pensar en la muerte a partir de los 12 años, en mi muerte, y en la manera de suicidarme. Y así durante más de 15 años, incluso después de haberme escapado de este manicomio.
Descubrir a los 30 años porqué, cuando tenía 11 años, no quería mucho a esta mujer... Porque ya había empezado a atormentarme desde cuando tenía 6 años y que no podía defenderme.
Descubrir que mi hermano había sufrido lo mismo y que él también proyectó suicidarse varias veces.
Necesité un libro entero para hacer una lista de todos los malos tratos que experimenté. Un libro que me salvó la vida y que fue mi terapia. Un libro que llamé « Dos niños de más », lo que mi hermano y yo siempre fuésemos.
También necesité un libro de más para contar todo el desarrollo de la sucesión de mi padre y enseñar todas las mentiras de lo que los psicólogos llaman « un perverso narcisista con tendencia paranoica », lo que es mi madrastra, y que entendió solamente en 2004, a los 30 años.
El desarrollo de la sucesión de mi padre se encuentra ahora en mi « blog » y solamente se necesita hablar francés para poder leerlo...
Por si acaso le interesa la cuestión de los perversos narcisistas y del acoso moral, le recomendo un libro estupendo de Marie-France Hirigoyen, una especialista de este asunto : « El acoso moral », « Le harcèlement moral » en francés.
Leyendo Marie-France Hirigoyen, entendí toda mi niñez.
Entendí que mi madrastra necesitaba mantener una relación entre nosotras porsque necesita alguién a odiar. También que nos tenía, Arès y yo, para esto.
Entendí que era una manipuladora, una verdadera, una peligrosa (de estos manipuladores que empujan a suicidarse). Y, naturalmente, una mentirosa.
Y mentiros en la sucesión de mi padre, hubo... ¡ Más que un montóñ !
Empezó dos semanas después de la muerte de mi padre – Algunos minutos después que Alice me afirmó que « era en su casa y que todo le pertenecía »... Ah ! Y que no tuviéramos, Arès o yo, « nada antes de su muerte ».
Añadió :
« Vuestro padre empezó con nada. Es normal que vosotros también. »
Cuando le pregunté, en esta ocasión, y sin hacer caso de lo que acaba de decir (es que teníamos la cotumbre de tales discursos por parte de ella), como había encontrado su notario, me respondió... Mintiéndome. Aunque no lo supiera en aquel momento. Es que, en Francia, mejor estar seguro de su notario porque muchos trabajan muy despacio... Y un buen nombre no sabe mucho de su trabajo (¿ o no se interesan ?), de manera que sus clientes puedan encontrarse con varios problemas.
Así, mi madrastra me explicó que este notario le había sido recomendado por el consultorio de abogados de su abogada, una joven de unos veinticuanto años.
Un par de meses después de esta historia, dándome cuenta de que mi madrastra me estaba mitiendo, y sobre todo de que el notario ayudaba mi madrastra a robarme, llamé por teléfono al consultorio de abogados y pregunté sobre este notario, para saber desde hace cuanto tiempo que le conocían y hasta que punto lo recomendaban. No fue tan sorprendida oír que nunca habían trabajado con él, con excepción de la sucesión de mi padre, y que, naturalmente no le recomendaban, ya que no le conocían...
Contando esta anécdota a mi madrastra, me replicó sin rechistar que había yo entendido mal lo que ella me había dicho. Añadió que me había dicho que el notario era él del padre de su abogada... Y así acabó el malentendido a propósito de su manera de haber encontrado al notario...
Anécdotas como esta, hay tantas que no puedo contarles todas.
Otra anécdota muy simpática es la del coche Alpine de Renault de mi padre.
Mi padre tenía un coche Alpine de Renault que le gustaba mucho y con el que hacía excesos de velocidad, un juego que le encantaba. Cuando murió, Arès pregunto por el coche, porque si tenía que escoger una sola cosa en recuerdo de nuestro padre, estaría esa.
Nuestra madrastra le respondió :
« ¡ Nunca la tendrás tú ! »
Tres meses más tarde, el notario valoró este coche à 2 500 euros. Inmediatamente, Arès preguntó a nuestra madrastra por comprarla. Alice dijo que no. Eso fue en diciembre de 2003.
Un aparte para precisar que fue la primera vez de numerosas que mi hermano preguntó por comprar su herencia... Nuestra madrastra nunca aceptó que comprase nada.
En 2007, Alice vendió el coche por 6 000 euros.
Ni nos preguntó si estuviéramos de acuerdo – Sabía que no lo estábamos ya que Arès la quería tanto – ni nos informó que la había vendido. Ni tampoco abonó el cuenta de la sucesión o pagó las deudas de mi padre con esta suma.
De manera que, aunque la ley francesa no autoriza a un propietario a vender a un objecto sin el acuerdo de los otros propietarios, Alice lo hizo.
Cuando Arès pregunto a un juez que le haga justicia, este le respondió que Alice tenía derecho a tomar todo y que si Arès quería algo, que lo preguntase a sus hermanastros después de la muerte de Alice... Cuando Arès mismo tenga 70 años ! ! !
Todo el mundo entenderá que no preguntara yo ayuda a la justicia francesa...
También se entiende que nunca nos hablaremos de nuevo, Alice y yo, Hendrik y yo, Jeroen y yo, Tobias y yo, puesto que Alice se aseguró, con su abogado, que Hendrik, Jeroen y Tobias se quedasen siempre la parte contraria.
Otra mentira más reciente fue la del cuadro.
En septiembre de 2009, un mes antes del viaje de mi primo de España a París, Alice afirmó a un juez – Todo se pasa ahora ante la justicia – que ella se había puesto de acuerdo conmigo para que mi herencia sea constituida por un cuadro, según ella teniendo valor, que me había otorgado.
El problema es que este cuadro es un dibujo al lápiz del que ninguno de nosotros, incluso ella, sabe el valor, si es verdad que tiene valor, y... ¡ Es increíble ! Este cuadro fue un regalo de mi padre a mi marido para nuestra primera Navidad juntos, en diciembre de 1999 (mi marido es diseñador).
Supongo que mejor aún si explique que mi marido lo recibó de las manos de mi padre durante la cena de Navidad, en presencia de Alice, Hendrik, Jeroen, Tobias... Y que ellos cuatro se habían divertido durante toda la velada de saber lo que tendría mi marido y que él solo ignoraba.
Diez años más tarde, los cuatro afirman que Alice y yo nos pusimos de acuerdo, sabiendo que Alice no tiene ninguna intención que tenga yo algo...
Alicie siempre miente... Y sus hijos la ayudan.
¿ Están manipulados ?
Sí, es verdad.
Yo también lo estuve, durante 25 años pero... Nunca hice algo contra la ley, tampoco mentí para ella.
No sé si uno se dé cuenta de que mienten a un juez...
La fidelidad es una cosa. La deshonestidad y el robo, otra.
Sus chicos están fieles... Más aún si se considera que están fieles a una mujer que les trataba de « tontos » cuando eran tan pequeños (7 años, tengo un vídeo) que no pueden recordárselo – ¡ Y mejor para ellos así ! – y que traicionaron con tanta facilidad a la chica que les educó cuando la tal mujer no estaba en casa... O bien si estaba, estaba tan « cansada » que ni se podía cuidar de sus hijos.
Fieles, lo están, y sin ninguna capacidad de reflexionar.
*****
Pienso que, ahora, se pueda entender mejor que yo no quisiera ver de nuevo a ninguno de ellos. Que se pueda entender que yo no considere mis hermanastros inocentes.
Hasta la muerte de mi padre, fueron mis hermanos, como Arès, sin diferencia entre ellos, y casi mis hijos dado que les eduqué. Quería a estos niños. Pero desprecio a los adultos en los cuales se han vuelto.
Es cierto que estos tres jovencitos son débiles... Es cierto que la debilidad es un defecto que nunca pude soportar. Porque mi padre lo era.
Además, ser débiles no les disculpa de su intervención – en particular firmando documentos legales – permitiendo a su madre que me roba todo.
No dudo que mi madrastra y sus hijos repiten :
¡ Mentiros ! A Thémis le diéramos recuerdos !
Ah... Es verdad que pide cosas a mi madrastra, en una letra enviada certificada, ya que mi primera letra nunca tuvo respuesta.
Pide las fotos que mi padre hice de mi cuando era un bebé (mi padre era fotógrafo) y cuando era una niña.
Pide los negativos de las fotos de mi boda que, habiendo héchalas, había conservado mi padre.
Pide tres álbums de fotos, en particular el que hizo de mi viaje con él a Sevilla durante la exposición universal de 1992.
Pide libros, libros de bolsillo en inglés y en holandés, porque mi padre les coleccionaba, y yo también, y porque sabía que ninguno de ellos (mi madrastra y mis tres hemanastros) podía leer en estas dos lenguas. Pensé que mejor que los tenía yo en vez de tirarles al cubo de la basura. Dijeron que era un insulto por parte mía decir que no podían leer en inglés o en holandés.
Pide un cuchillo de cocinero que había regalado a mi padre (y que me costó 120 euros) porque él me había dicho que pensaba en mí cuando lo utilizaba. Y yo quería hacer ahora el contrario : Pensar en él utilizándole.
Pide que me prestase fotos de mi padre cuando era un niño para copiarles (les rendiría después) para que pueda saber si mis hijas se parecieran a su abuelo.
Lo que recibe de esta lista fue :
Unas fotos de mi cuando era un bebé y una niña. Pero ninguna con mi padre, mi madre o mi hermano, como si nunca tuviera familia. Para mí era una prueba que me negaba Alice el derecho de llamar a mi padre mi padre, y también, según lo que siempre afirmó, que yo no era de la familia.
Recibe los negativos de las fotos de mi boda, todos, y fue la única cosa preguntada que recibe así, entera.
De los tres álbums de fotos, me dio parte del hecho con las fotos en Sevilla durante la expo... Sin el álbum ! Fotos así, pegadas sobre páginas de cartón. No sé si uno se pueda dar cuenta de la violencia de este gesto : Me dio un álbum de fotos... Sin el álbum ! ! !
Si alguien le pregunta, Alice pueda decir en toda inociencia (una cualidad que domina) que me regaló un álbum de fotos. Pero yo, ¿ qué tengo en las manos ? Fotos que, una vez, pertenecieron a un álbum... Y nada más.
También hubo ella otro gesto particularmente agresivo dándome el cuchillo de cocinero.
En Francia, cuando uno ofrece un objecto cortante, tiene que recibir de la persona a la cual hace el regalo una moneda. Si no, se teme que se cortara la amistad entre los dos. Impediéndome darle esta moneda, Alice decidió « cortar nuestra amistad », una imagen, por supuesto, en realidad una declaración de guerra. Al mismo tiempo que me dice que no quiere recibir nada de mí.
En cuanto a los libros pedidos... Pues, nada.
Y a las fotos de mi padre... Tampoco nada.
Al final, ¡ los recuerdos de mi padre me hacen pensar más en su segunda esposa que en él ! Veando el álbum, siempre pienso en el ataque constituido por su gesto en vez del viaje hecho con mi papá. ¿ Perverso, no ?
Claro que sí. Como siempre lo fue la relación entre nosotras.
Alice llama « una acción generosa » el hecho de « ofrecerme » un álbum de fotos fabricado por mi parte.
No cambia el hecho que Arès no recibo nada. Nada de nada. Totalmente nada.
Una cosa más tengo que contar.
Se puede objetar que robándome y a Arès, también Alice roba a sus tres hijos.
Es verdad. Pero no le importa. Los perversos narcisistas no quieren a nadie, tampoco a ellos. Marie-France Hirigoyen explica que practican lo que llama « la política de la tierra quemada ». Se refiere a una técnica de guerra que consite, para un país invadido, en destruir todos los recursos para que el enemigo no pueda avanzar más, tampoco irse sin muchas bajas.
Solamente sabiendo esto, se puede enteder que Alice renunció à 500 000 euros para poder robarme 100 000.
No hay fin a una historia dónde actúa un manipulador perverso narcisista. Yo escribé ya dos libros sobre mi relación con ella... Y ahora estas páginas. Estoy harta de justificarme.
Hay un único medio de poner fin a la manipulación de un perverso narcisista : Echarle de su vida, él y todo lo que le une a su vida, lo que, en mi caso, quiere decir los que fueron, en una otra vida, mis tres hermanos.
Veo bien que utiliza la sucesión de mi padre para conservar vínculos conmigo y ya es muy difícil impedirlo.
Claro que encuentro injusto que mi familia en España tenga aún contactos con mi torturadora, que piensa que el fallo lo tenemos todos... Pero no puedo hacer nada.
Aunque mi familia de España se haga engañar por manipuladores profesionales, mentirosos, ladrones, personas deshonestas en su mente y sus actos, no puedo hacer nada.
¿ Cree uno que cambiaría algo si les dijera :
« Queridos primos, queréis a mi madrastra porque es una manipuladora. Es agradable, simpática, incluso dulce. Normal. Los manipuladores son capaces de engañar a todo el mundo, incluso a sus víctimas. ¡ Yo mismo pensé que era la bondad personificada ! Pero en realidad, no os quiere... »
No.
No puedo nada para ellos. Adultos son, y no me necesitan para defenderles. Ya es bastante difícil defenderme.
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¡ Y qué perdonen mi español !

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